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Carpa de 3 pistas

Mi corazón es una carpa de Circo con los colores devorados por el tiempo. En la pista de arena quedan, como pequeños suicidios donde hay huellas que quedan de los que pasan por ella. Tigres, Camellos, caballos, osos y elefantes desaparecieron por el camino junto a los malabarístas jubilados, los equilibristas con repentinos problemas de vértigo, acróbatas dislocados, los agotados payasos hartos de risa... De la antigua y Próspera compañía solo quedan el domador y una fiera. Su fiera
La función comienza, el látigo restalla. El domador ligeramente curveado sólo conserva la arrogancia del pasado una barba, la fiera, antes majestuosa le lagrimean los ojos un poco y las zarpas se quiebran.

Comparten una jaula, un lecho y una cadena. Algunas noches salen de su guarida y se sientan en la puerta de la carpa, él le pasa la mano por la cabeza y ella, dividida entre el instinto y la costumbre, a veces gruñe y otras veces ronronea.

alguna vez se odiaron pero al unísono se asustan que la muerte venga se lleve a uno y deje al otro solo, tan solo en la pista.

Catársis y Ging Tónics

El pueblo había cambiado mucho desde la última vez que fuí con él en nuestra luna de miel. Grandes edificios blancos, enormes adefesios de ladrillos gigantes hechos de cemento y vidrio que miraban directamente hacia mi relucientes, hoy me parecen tan cuadrados y grises como búnkers, a sus pies como hormiguitas, montones de bares y changarritos anunciando con cartulinas fosforecentes baratas sus viandas con letras estridentes justo para llamar más la atención, sobre todo con las faltas ortográficas.

El fin de semana después de firmar el divorcio escapé por fin de todo cerré la oficina, dejé los pendientes apilados en el locker del gimnasio, me hice una maleta con tres mudas de ropa y me subí al auto. Después de 6 horas de viaje pude sentarme sola en la terraza del único bar que encontré, pedí un vaso de vino tras otro, estaba decidida a beberme mi fastidio, pero no puedo recordar a ciencia cierta en realidad cuantos me bebí, debo haber perdido la cuenta de los gintonics.

Bebiendo vasos y vasos lentamente, me acordaba de él, y la manera en que trasladó nuestros sueños a vagas excusas ahogadas en mentiras, y justo como se transformó en un moustruo poco a poco, por alguna razón terminaba alterado, acusándome de celotipia y su bancarrota prematura lo llevó a beber sin control.

Hui de mi, Huia de él, de su mal humor, de los insultos, de su manera de beber, su voz aguardientosa y su aliento pestilente, las manos sucias con las que pretendía tocarme, ese equilibrio absurdo y su mirada brusca. Es curioso que ahora para no estar sola, veo pasar las horas sin alterar un ápice de esos momentos tan poco entrañables, me propongo entender ahora ahogándome en botellas.

Mientras miraba aquella enorme extensión que contrastaba con el cielo y conforme pasaban las horas ese mismo paisaje iba cambiando de color. Ahora entendía un poco mejor como hacían los pintores desde el manierismo hasta los impresionistas. El cielo fue tornándose alternativamente celeste, luego añil, azul indigo, cobalto, azulón , violeta y pensaba en el color de la botella, esmeralda y al final verdinegro. Mi semblante adquirió un matiz cremoso poco a poco con gris por añadidura entre ocres, castaños y pardos rojizos.

Creo que comenzé a sentime mareada pues el paisaje de pronto lo miraba cual caleidoscopio en un delirio cromático. Finalmente cayó la noche y todos los colores se fundieron en uno solo, salvo algunas farolas que alumbraron mi camino de regreso a la cabaña, la verdad no pude contener las ganas de contar las estrellas que me tope, el cielo estaba fantásticamente plagado.

Debieron pasar un par de horas y tenía frio. Me asomé por un ventanal y no había ni un alma sólo yo, el agua y todas las estrellas asomadas como vigilándome; Me di cuenta que comenzó a llover y había unas sutilisimas lineas blancas que el agua hacía dejando surcos ente las piedras iban dejando marcadas a la orilla, que se deslizaban y desaparecìan al unísono de la otra que le seguia. Empezé a pensar que podría caminar bajo el agua, caminar y caminar hasta que ya no tocara el fondo. Tenía ganas de ahogar el llanto y terminar con todo.

pensaba que si resistes la natural urgencia de salir a la superficie y respirar, la muerte por asfixia en el agua es la menos dolorosa de las que existen. Es incluso placentera. Una muerte dulce. La carencia de oxigeno produce alucinaciones y uno se va desvaneciendo en una especie de extasis, sin enterarse. Quisiera huir a un país submarino donde el ánimo amedrentado, los malos pensamientos, la depresión, las deslealtades, las traiciones, los rencores, los amores perdidos o desafortunados, la amargura, la melancolìa y las ganas constantes de llorar no tengan cabida.

Miraba con ganas la penumbra que proporcionaba y que la muerte puede poder proporcionar. pero nunca iba a tener el valor de ahogarme y sinceramente sentía un intenso deseo de acabar con todo, pero no tenía fuerza de voluntad necesaria para acabar realmente con la pesadumbre, siempre me acobardé quizá por eso duré tanto con él.

No tenía ninguna razón por la cual divagar si seguir viviendo, pero tampoco sufría demasiado o con la suficiente intensidad para determinar mi destino de un modo fatal y dejar de respirar por voluntad propia. Una vez después de que me golpeó la primera vez, comenzé a tener miedo, no me daba miedo morir. No sé que me pasaba por la cabeza, pero en realidad lo único que me daba cuenta es que tuve mucho miedo de seguir viviendo.

Lo siguiente que recuerdo es despertar entumecida, con la boca seca como corcho y un repicar intermitente en las sienes, el sol que ya estaba bastante alto en el cielo y tocaba ligeramente el borde de la cama rozaba mis dedos de los pies y las piernas. Me quedé dormida, con la conciencia embotada por el vino, para cuando me ví en el espejo me di cuenta que yo no tenía este rostro ni estos ojos tan calmos. Yo no advertí este cambio ni me di cuenta en que momento me convertí en esta mujer de ojos vacios y labios amargos.

Yo no tenía estas manos sin fuerza, tan detenidas y frías, no tenía este corazón que ya ni se muestra, no sé como es que llegué hasta aquí sin darme cuenta.


Tårita teripaia

Entre Trincheras

Junio de 1950


Adorada Marlene:

Te conocí una noche a bordo de ese Crucero era 1934 los números y el azar jugaron concretamente en un coqueteo caprichoso, recíproco y creo que me he enfermado de escribirte tanto. Contigo he aprendido que las historias de amor son un temporal a destiempo, ocasiona que se formen rejas en las niñas de los ojos, cada pequeña historia de amor que se cierra es como un abanico donde la pasión que no se sincroniza nos puede llenar de miedos e inseguridades al unísono.

Creo que en todos estos días he llegado a tocar fondo, soy como ese suicida fracasado del cuál se mofan pues mejor se sale del agua porque se da cuenta que esta muy fría.

Es como un naufragio inconcluso y muchas veces te deja nadando en el propio llanto...

Los dos hemos atravesado momentos de lo más amargos, y no me refiero únicamente a la guerra. Las guerras son lo de menos. Pero la vida, en general, es la parte más dura. Cuando piensas en mí, y yo en ti ¿crees que habremos desafiado al tiempo y al espacio?
ese mismo tiempo y ese mismo espacio que nos ha mantenido separados, pero tan unidos a la vez, intentando doblegarme (hablo por mi) sin conseguirlo, sin poder ni tan siquiera acercarse a nuestras mentes para borrar los recuerdos.

Cuando veas un rayo de sol distinto del resto, que se retuerce por entre la persiana de tu habitación para acariciar tu rostro o simplemente se cuela y roza tus manos....entonces piensa en mí cuando veas la lluvia torrencial o mansa que es apenas perceptible por los poros de tu piel....ese olor a tierra mojada, el canto de los pajaros justo al amanecer... piensa en mi un poco, quizá asi no estaremos tan lejos el uno del otro, justo del otro lado yo estaré haciendo lo mismo.

Apuesto que te estás poniendo tan hermosa que tendrán que sacar fotografías de tu pasaporte de 9 pies de altura. ¿Qué es lo que realmente quieres hacer en tu vida? ¿Romper el corazón de todos por una moneda de diez centavos? Siempre podrías romper el mío por una de cinco centavos y yo pondría la moneda.

Hasta en contra mía soy el mejor, a veces por momentos podría sentir que no puedo escribir más pero me reprimo ese mal edicto y continuo tan solo por esto que siento y que ahora mismo redacto.

Al otro lado del Río y la sombra de los árboles.


Ernest Hemingway

Inspiración Incolora

Esta mañana el único pájaro que me quedaba se ha roto hasta apagarse, con el gris de la tarde
ojalá me des una excusa para que me salve un tinte azul o un croma violáceo como en S. O . S.

Desde dentro los matices se palpan como en un pentagrama, escuchas los cuadros y en una bitacora cromática el brillo resurge por magia. Ya lo decía Vatel, del contraste y la Armonía se puede rescatar la belleza de las cosas, es música para la vista es un equilibrio puro y total.

Desde mi pentagrama personal el color son las notas donde el verde equilibra a los cipreses que pinta Van gogh en sus atardeceres, repitiendo al unísono en amarillos de Kandinsky, las manchas de color contundentes con Rothko o los paisajes triangulares de Remedios Varo, sobre frios rectángulos, de relojes sonoros con Dalí me poso frente al caballete y no consigo ni un trazo convincente.

La habitación Saturada de rojas cortinas con azul añil combinado me recuerdan a un gran salón Barroco y convoco la intensidad emocional con que el cromatismo se debe aferrar a el lienzo. Entre toda esa profusión, lo textural de los colores emana sin prejuicios temáticos, a veces ricos, suntuosos, altos contrastes.

Al inicio todo es simbólico, dinamico y espontáneo no hay una idea por la cual irse mas que el croma de la intuición, pero todo se satura y me contagio de antonía sin ritmo y comienzo de nuevo, pienso en ti y pienso como a veces las cosas se tuercen, y te encuentras frente a este desierto abierto, luminoso e intenso con tonos ocres y amarillos rojizos...con el semblante de hielo mudo y el coraje puesto en una paleta de colores frios, siempre dices que el camino se hace andando pero un desierto es un desierto aun en tonos dorados. Hoy llevo puesto mi vestido tierno ese que guardaba celosamente para ti, miraba palidecer mi cara y por un instante frente al espejo opaco, recordé esos rostros de madonnas. Un autoretrato de pasteles claros con aire inocente, como de las muñecas de porcelana frágil y con la mirada vidriosa.

Y encontré la casa dorada como un jarro de miel, como esos blancos de yeso recargados para opacar lo natural entre espejos y vidrios como el Rococó en plan exagerado.

Hoy, miré el cielo tremulo y gris ya no era como cuando el cielo ascendía de nuevo sobre mi árbol verde, ese parecido al del impresionismo, he arrancado de un soplo el único pájaro que tenía. Cuando se alejaba, parecía que el alma se me llenaba de plumas y yo solo queria decirte que queria alcanzarte hasta alla volteé a mirar y un solo pájaro atravesó la mañana de tonos malvas, ahora debe de estar desangrándose en el tejado oscuro de tu casa, dejando una mancha roja de tonalidad fuerte e intensa.

Hoy, cuando abri los ojos me di cuenta que la espátula había rasgado el lienzo, si algún buen pintor pudiera posesionarse de mi... definitivamente no convocaría a farsantes

¿Bob Ross?


Odio los árboles felices.

Volver a Itaca



Recuerda: " Ten siempre a Itaca presente en el espíritu "

En el sueño... Un viento inesperado hizo vibrar las puertas y nuestros labios eran de cristal en la noche aquella del reencuentro, estaban cubiertos y empapados en sangre, dejada por los besos de las bocas perdidas en medio de los bosques. El fuego calcinaba nuestros brazos como de piedra y su ceniza roja pretendía cegar nuestros ojos llenos de indiferencia atrapados entre cuatro murallas amasadas por cráneos y arena de los trópicos. Aquella fué la última vez que hablaste con Circe , llevaba la cabeza llena de pájaros y de flores de almendro en las sienes sus lamentos estaban recubiertos entre lenguas de fuego y voces doloridas.

El rumbo de los barcos es desconocido y el que dirige la caravana que va por el desierto deja un solo rastro sobre el agua y la arena, sus mástiles van heridos y los huesos amontonados sangran.

Aquella fué la noche que nuestros labios de cristal y de sangre unieron por fin nuestro aliento, mientras la libertad desplegaba sus alas encima de nuestras nucas heridas por el tiempo, ese beso fue su sello...

Ahora que desembarques en Itaca recobra cada gesto, cada instante, cada brillo y cada mueble.

Tiñe de castaño el cabello. Devuelve la conciencia a su infancia el gusto por vivir, la claridad del horizonte que te aparta de quien quieres sonriendo y mirando hacia él. Por la gracia divina, por el poder de los dioses te jubilarás por fin de ser agente viajero. Cada vez estas mas cerca cada día lo compruebas en el espejo, el calendario se devora los días y el reloj de arena el tiempo.

Ella estará del otro lado esperando de brazos abiertos casi como una estatua, sosteniendo en la mano un letrero a orilla del mediterráneo.

Tu sabes que puede esperar sin prisa desde las costas hasta las murallas frescas, hasta la luna y de regreso, aún con todos los obstáculos a tus espaldas, Penélope es fiel aunque tardes 20 años, puede que muchos intenten acercarse o meterse en su cama, ella es fuerte, inmóvil, es una estatua de bronce, con un amor arraigado en el espiritu, el mas sereno de todos, tejiendo y destejiendo en el arsenal de la memoria la respiración de un anhelo a la orilla del mar,
aun con todo el cuerpo estoico e insatisfecho ella aguarda paciente.

Los diemotrones de la ciudad habrán crecido como hierba descuidada y sus frutos antiguamente verdes podrían envenenarte, la puerta estará muy bien cuidada por un guardián multifacético, pero él te reconocerá. Los muebles quizá tendrán las piernas tambaleantes, quizá las telas tendrán el cutis arrugado, solo el aire infiel y osado habra mordido las caderas de penélope un instante.

Quieres ser amado, recordado por tu barba, que el pueblo levante monumentos o haga leyendas en las calles sobre tus hazañas, que tu vida la contemplen en el cine, y los libros de literatura, que tu rostro circule en las monedas de Itaca entre las manos de Telémaco.

Será mejor que vuelvas a Itaca Pronto

Tuya Penélope.

Ganga de Temporada


Cambio desparpajo femenino, por rengo de manicomio,

vestimenta de payaso, por traje de animal


Cambio memoria, por amnesia, remiendo por ficción.


Cambio sexo incongruente y después la incertidumbre del otro

por un poema o una palabra de amor


Cambio lirismo pegajoso, por digestión lenta,

pedazo de enfermo por “lo bien que se te ve”.


Cambio de estar muerta por Vivir

3 Mujeres

Siempre ha existido el deseo en la literatura y la poesia, los hombres se fian de ellas inocentemente. Entre el placer, la imaginación y la inspiración yo escojo 3

Entre tantos personajes, las Sirenas son las que guardan el engaño de no ser mas que un medio para llegar a un fin, las meretrices se pueden pervertir por si solas, ajenas de ataduras o prejuicios para que sirvan para quien las usa casi como vocación religiosa, pero la poesía siempre es seductora, se viste con encajes provocadores, se contonea, susurra palabras con voz melodiosa, inspira y provoca de modo refulgente y delicadeza debido a las musas. El deseo esta en una mirada, en un sonido, en una evocación, una palabra, un olor, en los retazos de canciones, en la imaginación vasta y poderosa. Una mujer normal aparentemente no se permite ciertas cosas, en el cerrado seso, muchas ocasiones yo misma me he negado pero al escribir sobre el deseo me percato que todo ha sido invariablemente impregnado por el.

Cuando bulle el deseo es imposible sublimarlo, no se puede quemar, ni ponerle amoniáco. El deseo es desmedido, compulsivo, insaciable, adictivo por lo tanto, no se obtiene nunca bastante o suficiente e inconforme, la sensación de extender el placer es una experiencia de profunda satisfacción.

Es indestructible que hasta en numero de veces y coincidencias forman parte de un juego sutíl de derramarse en pos de otro, no importan fechas o numeros de habitación. Hacer el amor es siempre una pequeña muerte, un ir y venir al cielo en segundos y siempre encanta morir una y otra vez, en incontables ocasiones, desafiando las leyes divinas que claramente estipulan la carnalidad entre poetas o musas realizando el peor de los incestos.

Fundirse, cabalgarse, devorarse, saciando hambre de siglos, burlando el disimulo el prejuicio o la convencionalidad incluso en la calle reflejando esa ansia de devorarse con impetu de perros queriendo saciar el deseo y el placer dentro de ese fervor de muerte, batirse en ella y consumirse antes de que la misma muerte se quede con lo mejor.

El deseo hace sentirnos vivos, es esa bella inspiración de querer morirse muchas veces para entregarse a los placeres justo como hizo Circe, es querer decretar en cada orgasmo que a tu vida se aferre, que ronde, que no permita que pienses en otra cosa, que sea tu sombra, tu condena, tu final.

Pienso en Dante y sus musas, seguramente las enterró en su literatura, Pienso en los estratagemas de Ulises y las sirenas de voces melodiosas, pienso en Friné hundiendose en el mar y su espuma desafiando los designios de los dioses. Si yo fuera, escogería sin duda converger en ellas. Una meretriz, una musa y una sirena

Si yo fuera ... convergería en esas 3 mujeres

Desde el abismo

Yo viví en una época en un país de charros y villanos, de artístas politiqueros y farsantes

Yo no era ni por casualidad la sombra de mi hermana, ni tampoco me parecía a las demás niñas.
a la sombra de una familia acomodada, crecí por allá en los 1900. En las fotografías color sepia, aparezco a la edad de cuatro años con vestidos ribeteados de olanes y con ramito de rosas entre las manos, nunca pude deshacerme de la enigmáica expresión de melancolía y un asomo de tristeza en mis ojos almendrados. A simple vista, podía dar la impresión de una profunda ensoñación, pero mas bien yo tenía una clara rebeldía contra los convencionalismos sociales de la época. No gozaba de una belleza singular. Sonreía con la satisfacción emanada de las sedas, los encajes, los sombreros de tafetán y organdí, sin embargo, mis ideales personales no se concretaron tan perfectamente como en las fotografías, pues se hallaban muy distantes de la frivolidad mundana.

Hubo una ocasión que me arrojé al vacío desde la corniza de la ventana de una recámara, mientras mi hermana contemplaba aterrada la temerária escena.
Caí intrépidamente sobre uno de los domos de la capilla de la solariega casona paterna, y de inmediato, sin vacilaciones, salté con felina agilidad hacia el patio trasero. Durante algunos instantes, mi hermana me dijo que me imaginaba con los ojos cerrados, tendida en un charco de sangre, casi moribunda.

Sin embargo morir con estilo era mi ideal era la fatalidad que tan exigente me seguía que conmigo misma prefería la muerte a la mediocridad. Mientras mi padre se encargó de levantar ángeles hasta las alturas, mis seres más queridos (incluyéndome) se despeñaron como demonios hacia el abismo

un 11 de febrero de 1931 mi vida ya era lo suficiente miserable y complicada para resistirla, Caminé con paso firme unos 200 metros por la ribera del sena. Una vez en el atrio de la imponente iglesia, me detuve unos instantes, miré la fachada buscando entre la construcción y el cielo el rostro mismo de dios. Pero no lo encontré.

Musité un rezo como toda niña bien. Entré en la catedral de Notre Dame casi desierta a esa hora.

En la penumbra bailoteaban las pálidas llamas de algunos cirios encendidos. Un par de beatas deambulaban por los pasillos y unos cuantos feligreses oraban de rodillas. Mis pasos resonaban sobre el piso mientras avanzaba hacia el altar mayor. Me senté en el extremo izquierdo de una banca solitaria frente a la imagen de Jesús crucificado. Sin apartar la mirada de los ojos dolidos del redentor abrí el bolso de mano y saqué el arma. Con ambas manos tomé la pistola, coloqué el frío cañón sobre el corazón y disparé. La detonación resonó en todo el santuario y mi cuerpo cayó doblado, por unos instantes solo alcanzé a escuchar dos gritos solitarios, pasos y el chorro de sangre que ya manchaba el piso

En instantes, mis ojos cayeron pesadamente sobre la banca. Las niñas bien de esa época debiamos morir con estilo, esa es la muerte perfecta, en plena función de facultades, jóven y sin vestigios del paso del tiempo sobre nuestro cuerpo, teatral, fastuoso y dónde algún Angel nos miré mudo desde lejos como testigo.

Si no tuve una vida perfecta, por lo menos mi muerte.


Antonieta Rivas Mercado


Mis dos Cartulinas

... Con los ojos rojos corrió hacia mi, si hubiera tenido malicia hubiera pensado que ella se había drogado o algo, me abrazó muy fuerte, tanto que creo por poco me saca el aire, mis cartulinas las arrugó toditas y no entendí..

Me exprimo el cerebro en busca de recuerdos. Me veo a mi misma con el cabello rizado y alborotado como un nido de pájaros, mi mamá corría tras de mi para peinarme y siempre toda esa persecusión terminaba en suplicio llorando ella porque no podía y llorando yo porque no la dejaba peinarme. Esa edad ajena a la malicia y los desahogos fue grata, siendo la más chica aún cuando mis hermanos me agarraron de excusa, de comodin, de escudo, de pretexto o de culpa.

Mi estado feliz de ignorancia y ausencia de problemas tan solo recaía en recoger mis juguetes, hacer los deberes, era mi única responsabilidad y claro, comerme el guisado (carne puaj!) pero por sobre todo correr y alejarme lo mas pronto posible de el cepillo y los pasadores.

Imaginen una mirruña de 6 años enfundada en uniforme azul marino, con chaleco y encima un babero de olanes espantoso, sueter con un escudo al costado izquierdo, calcetas blancas, botas que las cubrían poco antes de la rodilla, camisa, falda a cuadros con vivos rojos, un buen dobladillo, remetido a la cintura 2 vueltas, para hacer economía porque la falda aquella me debía durar por lo menos un par de los siguientes años. Jamás olvidaré ese día, mamá dió instrucciones precisas a mi hermana y hermano, a la hora de receso me buscarían quizá, pero definitivamente a la hora de la salida los tres nos esperariamos para el regreso a casa. La escuela quedaba justo enfrente de donde vivia y en esos tiempos, los niños no corriamos peligro de caer en manos de algún pervertido o un robachicos, aunque te bromearan seguido con eso solo habia que cuidar pasar avantes la calle.

Mi salón era color pistache, mi mochila yo y mis ganas entramos, había uno que otro llorón que Papá me había advertido con premeditación habría, - "no permitas que te contagien" me aclaró enrollando mis dos cartulinas enormes que habían pedido no se para qué y que terminaron mas ajadas y maltratadas justo como el entusiasmo del niño gordo con quién me sentaron a lado, yo de ladito en la misma banca, me banqué, Ciencias Naturales, los trazos de lineas curvas y quebradas, el dibujo de mi familia en hojas de papel revolución y claro el robo de mi sandwich junto con mis dos pesos que di cuenta de su desaparición, cuando nos llegó el intermedio, (bueno asi le llamaba yo al recreo)
otros percances se dieron, pero para cuando tocaron la campana de salida, yo ya tenía una amiga, mis dos cartulinas y yo estabamos mas que listas para partir a casa. Me senté en una jardinera con matas grandotas a esperar a mis hermanos pacientemente y entonces...

Pasaron unos minutos, pero mis hermanos ni rastro. Ni por aquí me paso el tiempo, ni dramas ni sustos, cuando volteé chicos del otro turno comenzaron a aparecer pero yo obediente decidí esperar. ¡Que cosa mas rara! -pensaba no vienen estos... Ni tarda ni perezosa, acomodé la mochila como almohada y decidí retozar pensando que los retrasados de mis hermanos en cualquier momento llegarían, pero mis hermanos,nunca llegaron, se olvidaron supongo a la falta de costumbre, saliendo por piernas, atravesaron la calle y mamá extrañada que vigilaba enfrente preguntó:
-¿ y su hermana? ... esa criatura inocente de rizos rebeldes no había llegado con la parejita.

Mis hermanos se encogieron de hombros diciendo al unísono - "¡No la vimos!" y decían la verdad, las matas me taparon toda. Mamá decidió ir a buscarme se asomó y no me vió, se siguió de filo hasta el salón, y nada, el patio semi vacio, los salones de nuevo llenos de chicos del otro turno, ella espero, preguntó, y terminó preocupandose más y enloqueciendo un poco mas tarde.

Comenzó la búsqueda, el señor de la tienda, la viejita que vendía dulces afuera, un par de mamas medio histéricas, la privada entera enloquecida, vecinos, amigos buscando a la mirruña hasta en los garages, mis hermanos con la conciencia un poco mal trecha, con susto pasaron un par de minutos enteros pero yo no aparecí por horas. La verdad no me di cuenta del tiempo yo cansada y aburrida tomé mis cartulinas, y mi mochila, me enfilé para la puerta que ya estaba de nuevo abierta atiborrada de niños que salían y de pronto la vi entre el tumulto, apretujones y gritos, ahí estaba ella en medio de personas manoteando, tomandose la cabeza con ambas manos, casi como en cámara lenta lo recuerdo perfecto, dos señoras la escuchaban atentas, hasta que una me señaló y mi mamá creo que lucia rara... cuando me tallé los ojos ella antes de decir nada se giró de pronto.

... no entendía nada, parpadié y estaba ya a milimetros de mi abrazándome como si yo hubiera llegado de un viaje, como lo hacía mi abuela, creo que ese abrazo duro mucho, casi me saca las tripas creo, casi se me salen los ojos, ese abrazo no lo olvido... ocasionó que la camorra que traía se esfumara por completo; Sin embargo yo solo quería irme a casa, me gustaba mucho ese abrazo, pero quería llegar a pintar en mi libro nuevo, tenía hambre ahora si me comeria el guisado, quería ir a jugar, seguro mi perro estaría aburridisimo sin mi desesperado esperándome.

Se soltó a llorar de pronto, tomó mi mochila y asintió con la cabeza, su mirada era extraña yo recuerdo que abrazé mis cartulinas y le di dos besos por cada ojo, creo que la vi muy aflijida... acarició mi cabello que seguro odiaba y me llevó en brazos sin decir nada. La verdad, mucho tiempo no entendí porque mamá de pronto se comportaba rara en mi primer dia de escuela. Yo asumí que me extrañaba, pero no entendí porque ni por eso me sacó de ese lugar.

Al día siguiente me castigaron porque no llevé las cartulinas.


Con los Bolsillos llenos

Todos sabemos que lo que se puede obtener no es finito, pero al menos indefinido mientras está en forma de dinero. Mientras lo tengo, imagino que existen posibilidades ilimitadas de conseguir cosas que irónicamente terminan siendo decepcionantes una vez que haz cumplido con esos deseos. Por eso llevo esa premisa de no malgastarlo al igual que los deseos.

El dinero, me hace sentir poderoso, es un motivo fundamental que me otorga reputación y reconocimiento. En este mundo hay que tener la mente clara, la cabeza fria y la mirada sin parpadear ante los placeres pues están llenos de materiales con un catálogo muy reducido.

Thierry Magon mi socio, se pegó un balazo porque toda su fe la otorgó en una estupida invulnerabilidad de acuerdos absurdos de acciones, premios , beneficios y stocks dejó mas de 300 millones en el banco con la ridicula oportunidad de haberse pasado bien la vida 300 millones de veces. Me adentré en el mundo Bursátil gracias a mi Padre y mi abuelo, me daba cuenta que ellos se hablaban de Ud. ambos distantes conmigo, en las navidades y en la escuela estuvieron compartiendo conmigo una vasta cantidad de pretextos compensados con regalos para justificar su ausencia, el arduo trabajo que me tocaba era desenvolver y pedir incluso deseos no pedidos. Mi padre decia que proveer demasiado a los hijos de amor o cariño era una sobre protección innecesaria y era malcriarlos de por vida como seres debiluchos y faltos de masculinidad.

Con el tiempo quise ser como él, le admiraba su talento, su astucia y lo brillante para los negocios, conforme fui siendo mayor adopté otro ingrediente fundamental: la falta de escrúpulos. He aprendido que hoy los billetes son cantidades que cambian de columnas en una computadora a velocidad de vértigo, y de una cuenta de hong Kong a otra en Nueva York de manera muy fácil.

Lo que da fuerza al dinero es la necesidad de intercambio, que los seres humanos requieran cosas unos de otros, porque si no no se deseara nada, no hubiera tenido que inventarse. Creo que la gracia del dinero es que tiene un número y no te dice que puedes hacer con el pues hay millones de posibilidades. Hoy mi familia se ha convertido en una verdadera casta poco generosa en el mundo ante los ojos de los demás. Suelen acusarnos de sectarios, pero ante la posibilidad de que se realize una obra publica o se tome una medida que beneficie a la comunidad, preferiría que no se concretara, si es un partido adversario el que puede llevarse el mérito.

La verdad con el triunfo de nuestro candidato ya no puede ser tan reducida la visión que tenemos. Mis posibilidades publicitarias estarán a la alza y la búsqueda o el motivo para que amarré tendra que aderezarse con que me enrede con una actriz o que mi socio compre el equipo de fútbol para abastecer mas el negocio.

Aún pienso que puedo volverme sútil, te cambia la vida y las perspectivas (algunas amistades y compañias) la vida o la suerte, quien sabe. Solo su olor es el que me hace desear estar aqui y no en otro sitio. Ahora debo irme porque mi tiempo es dinero y sería terrible perderlo.

Madoff

Monólogo Interview

-¿ Porque me dedico a tan noble profesión? Yo decidí ser puta desde chica, la vida no era sencilla, puedo dormir hasta medio día, y puedo vivir como vampira, simpatizo con el oficio de media noche, taxistas, camareros, fiestas, copas y artístas.

Yo Tengo el alma de peluquera de día y puta de noche. No es el mejor trabajo del mundo, eso lo se muy bien, pero tampoco es el peor. Yo no estoy en esto por gusto, aunque la vocación la encontré desde la primera ocasión. Algunos nos acusan de poca cultura pero tenemos que hacerla de psicólogas, de mamas amorosas, de dadoras de refugio me atrevería demasiado afirmando que casi somos unas santas.


¿Moralismos? pero si hasta maría magdalena tiene mas limpia la conciencia que la de muchos de sus clientes
-Tiene razón, a nosotras viene tanta gente que es imposible adivinarles el ADN, a excepción de el deseo y la intención. Nos reímos, bailamos, algún strip-tease y enseguida una cogida pero yo atiendo como Reina, como a cualquier Rey que entra por esa puerta siempre que traiga la cartera llena.

Su oficio escandaliza a muchos, ¿esta de acuerdo?
-No acepto la hipocresía, esos que se rasgan las vestiduras, siempre hemos existido hasta en las películas. Hace tiempo vi alguna donde a mi parecer y conforme a la época estaba demasiado vestida, tan elegante, que dudaba ya si era de las finas, pues el barrio donde se rodeaba lucía peor que en el que estoy parada ahorita. Se parecía a muchas de esas señoras encopetadas que hasta en auto llegan, su vida es tan aburrida o su marido ya no les mete nada porque se van con la secretaria, cada quien su vida y las circunstancias cambian, quizá ahora tengo que mostrar mas para poder atraer un cliente, la crisis también pega inevitablemente.

¿Es verdad que Uds. despiertan tanto odio como amor?
-No estoy muy consciente de ello, ya son tantos años en el oficio que todo es rutinario y sin asombros, si bien es cierto me han insultado por la calle, pero ese es el poco respeto que generalmente se le tiene a las mujeres. Yo al menos no me trago opiniones frívolas y si me hablan rudo, solo lo acepto pero después de una buena embestida o sobre la cama

El oficio te vuelve cínica, y es rarisimo que una se reivindique, dirán que es fácil pero aguantar un tipo jadeando, borracho, horrible y poco hábil, tan solo culebreandose encima de uno tampoco es agradable. Desgraciadamente dependemos de los otros, finjen fiarse de nosotras inocentemente, somos un engaño disfrazado para llegar a un fin, pero por si solas las pirujas no servimos si nadie nos usa.

¿Será que existen caballeros que han gozado demasiado y por eso tiene un precio?

-El amor es lo que tiene un alto precio, nosotras solo nos fundimos, nos cabalgamos. saciamos esa hambre de siglos, ansiamos que nos devoren como en ímpetu de perros. Salvar a un ser humano también es un trabajo. Debemos susurrar palabras de amor a quien no amamos, gustar a quien no nos gusta con los encajes provocando, contoneándonos aunque seamos poco hábiles en el arte del baile.

¿Recuerda el peor sitio donde lo ha hecho?

- Era un cuartucho con paredes y fisuras cubiertas como las arrugas de un anciano, goteras, puertas desgastadas, tardaba el agua caliente en caer y el diminuto jabón no olía a nada, para muchos puede ser un pequeño paraíso, tan solo basta una cama no importa si tiene resortes oxidados o colchas maltratadas.Pero que es peor que esta vida...

¿Algún día dejaría esta vida?

- Seguro que lo he pensado muchas ocasiones, sobre todo esas donde cada vez que entran en mi, o están encima, aun cuando alguien diga que pueden hacerte sentir viva, es como para quererse morir muchas veces pero ya no es tiempo para reinvindicarse, a todo una se acostumbra. Incluso a los paparazzos y los escándalos.

Divine Brown


Dress for sucess: Workaholic

Palabras que me definen.
Equilibio tecnológico. Correo electrónico. Memoria Ram. Balances. Presupuestos.Informes. Capital. Tablas. minimo amortizable. Comité de dirección. Estados financieros. Plan de crecimiento. Inyección de Capital. Versión Alfa. Fase Beta. Proyectos. Estatutos. Multimedia.

Mi trayectoria fue meteórica. Acabé la carrera con excelentes notas y empezé a trabajar a los 22. A los 28 me nombraron Directora Financiera y mi foto salió en la sección de negocios de el periódico mas renombrado de este pais. Tengo cierta vida social, a veces cenas de negocios o juntas con colegas de trabajo. Ultimamente asisto a reuniones periodicasde ex compañeros de Universidad, antiguos amigos de banca que compruebo, se han convertido en señores calvos, con barriga o chicas madres de familia sin ilusiones o de esas muchas vidas postergadas o aburridas.

Mi trabajo como es y su naturaleza me permite conocer a tantas personas que puedo clasificarlas como en una bitácora, jamás osaré de nuevo tener un romance de oficina, Debra Garner lo describe muy bien, especialista en formación y Asesoría de empresas. Atesoro sus libros en la estantería de mi despacho minimalista, a lado de la lista interminable de manuales de econometría y contabilidad.

entre los postulados tomo en cuenta: "si ha iniciado un romance pongale fin"

"no ascienda a la persona con quien ha mantenido esa relación y no cometa la equivocación de creer en la incidencia inocente, en el trabajo todo acaba por saberse y esa es una regla que no conoce excepciones en horas de oficina"

"La mayoría de los triunfadores ponen en término sus relaciones personales una vez que deciden acatar la cumbre, toda relación privada es suceptible de atajar equívocos, alterar las reglas del contacto humano es llamar al desastre"

Así que yo siempre termino las relaciones. Antes de que comienzen a volverse complicadas, mi vida complicada ya es trabajando 14 horas diarias, tanto o más como los obreros explotados en fábricas del siglo XIX. Todas las mañanas comienzan 7:20 de la mañana juntas de consejo y pendientes, camino a la oficina el cielo muchas veces muestra un aspecto gris que de tal costumbre es que no me detengo ya jamás a mirarle me encierro en el despacho, con aire acondicionado, de temperatura constante e invariable: 22 grados centígrados. Como reza el manual de Seguridad e Higiene en el trabajo. Nueve metros cuadrados a mi alrededor batallando con los programas , asistentes y demás empleados que esperan solo ordenes.

Mi rutina diaria enfundada en traje sastre sobrio, para no pensar que ponerme en las mañanas deteniéndome ante el armario, obvio en perchas correspondientes y orden meticuloso, perfectos y alineados sin perder el tiempo o desperdiciandolo por plancharlos.

Teclear sin parar producir datos e información. He llegado a un punto en que mi memoria está duplicada y la memoria exteriorizada en archivos o bases de datos, supera a la almacenada en mi cerebro biológico. Una gran cantidad está guardada en mi lap top. Para acceder a ella hace falta tan solo una clave de acceso, otra parte menos confidencial, se archiva en registros, carpetas o memorias RAM con datos y cifras correctos en orden alfabético y facilmente localizables, dígitos binarios que al mismo tiempo identifican mi ADN laboral frente al mundo frente a lo que soy.

A veces me temo que me identifico con mi ordenador, somos identicos, dispone de una bateria de emergencia que se conecta automaticamente en caso de un fallo en la corriente eléctrica. Diseñada para durar. Programada para seguir adelante. Como yo

Doce horas de mi tiempo hipotecadas para poseer dinero que pague mis lujos de los cuales no puedo disfrutar a la falta de tiempo y entretanto aunque la vida pase debo registrar números, y cuentas, documentos internos y memorias Usb con informes completos, no resultaria díficil percatarse que mi cerebro no está hecho de chips, que soy humana. Aunque cada día se me note menos.

Ivanka Trump.



Tres en la Cama

Solía besarme en la espalda. No eran besos normales. Apoyaba sus labios en mi piel, como si fuesen ventosas. Eran besos mojados. Me acariciaba la espalda y los muslos y las nalgas un buen rato, sin dejar de besarme.

Siempre atrapada entre sábanas, piernas y brazos ajenos: los suyos. Podía pedirle cualquier cosa, hazme esto, el otro en ese sitio, cogeme aqui y ahora. Nunca fallaba.
Recuerdo que llegamos a casa en un taxi , yo caminaba por la acera recién mojada, tras la lluvia de esa tarde, con los zapatos en mano y el con una botella de champán, que se había llevado de la fiesta.

De pronto ya estaba en la cama. El fresco contacto de las sábanas limpias y los cuatro ángulos difuminados entre velas de vainilla, comenzó a revolverme las fuerzas. Me colocó boca abajo, me sujeto las manos con una de las suyas en mi espalda, escuché un tintineo metálico, y el crujido de acero me hizo entender que alrededor de mis muñecas, me sujetaban ya unas esposas, solo una idiota pensaba, permitiria tal cosa, esposarse a la cama y vendada de los ojos sin oponer resistencia. De pronto mi cordura le echaba la culpa al champán.

Resbalé sobre el colchón, intentar incorporarme sobre una cama tan blanda, lo hacia imposible,
era torpe gracias a mi propio mareo, de pronto me sentí un poco aterrorizada al sentir sudor en la frente que se detenia en el pañuelo, me impedia ver que estaba haciendo, mientras sentía como arrancaba el vestido y bajaba bruscamente mi ropa interior.

El roce del acero en mis muñecas comenzaba a lastimar, si intentaba preguntar algo o gritar seguramente la voz se me quebraria en un esfuerzo inútil. Toda esa parafernalia Sado light comenzaba a ponerme nerviosa. De pronto sentí su aliento a mi costado, suave pero firme me atenazaba con sus piernas fuertemente contra la cama, su voz comenzó a deslizarse cuesta abajo por mi oido, un susurro hipnótico que repetía me tranquilizara, jugaba entre sus dedos con mis rizos y de pronto, percibí un cosquilleo que comenzó a subir por mi espalda, y de nuevo su voz se dispersaba hasta las vertebras con un -no voy a hacerte daño- ; Al principio no entendía que era, pero sonaba como una sierra eléctrica.

Decidí relajarme, y abstraerme de todo, su voz pausada me tranquilizaba un poco, rozaba la palma de su mano por mi cuerpo, masajeando, apretándome, creo que ahi decidí me abandonaría del miedo excepto de mi cuerpo, acercaba su aliento, saboreaba el champán burbujeante, caliente y aromático de la uva en su lengua, mientras aquella cosa dura bajaba por mi espalda morosamente, se demoraba en mis nalgas y me hacia estremecer.

Algo duro, muy duro, tan duro que dolía, se me metió entre las piernas, entraba y salía como un pistón hidráulico, cuando lo tuve dentro caí en cuenta lo que era. Entre el miedo, la excitación y el morbo eso se hundia dentro mientras mas y mas me iba lubricando, el recitaba frases en mi oido mientras yo trataba de respirar ¿que clase de perverso era de pronto él? sin pedirme permiso, ni discutirlo antes me enterraba aquello, ¿sería acaso esa clase de maravillas que dijo esa noche haría conmigo?. Ya había llegado hasta ahi, ya no había marcha atrás, aquél aparato vibrante, ese accesorio mecánico supongo le excitaba usarlo conmigo y haría que alguno de los dos se corriese en menos de tres minutos, ... justo empezaba a acostumbrarme a esas acometidas contundentes, cuando el sustituyó el juguetito por su miembro, noté la diferencia entre un cilindro y otro, suave con menos dificultad me penetró, de modo enérgico y mucho más profundo a un mejor ritmo.

Comenzó las embestidas dulcemente, aquella masa de carne se tomaba mejor su tiempo y con cada acometida sentia la punta de su falo, lo dejaba dentro de mi por un rato, repentinamente desconcentrada sentí un liquido frio en mi espalda y su lengua húmeda y tibia lamiendo, me di cuenta que vaciaba gotas de champán.
Seguía moviendose con afán y yo con la mitad de la cara sepultada en la almohada comenzé a jadear, me sujetaba fuertemente el cabello, respiraba sobre mi espalda, oí su voz en un tono raro y una que otra frase vulgar, pero me gustaba, me temblaban las piernas, los músculos se contraían mientras su vientre seguía chocando detrás. Comenzó a hablarme de un modo que me excitó tanto escucharlo, suplicando correrme, que sentí como una corriente cálida subía desde mi vientre y me escuché gemir de una forma tan aguda que no me reconocí.

Recuerdo el cuándo, el cómo y el porqué. Como siempre deseé que fuera. Nadie describió la escena: me la dictó el deseo. Lo hice con él infinidad de veces y siempre donde quize, en el sofá, en el auto, en la ducha, en la cama, en la mesa, en la cocina, en el ventanal, en el portal, en el ascensor, en el cine solo nosotros dos como siempre debía ser.

Me liberó , me colocó boca arriba y de nuevo comenzó a besarme despacio, acaricio suave mis muslos y a chupar mis senos constante y controlado... entró de nuevo en mi y me quitó el pañuelo de los ojos y aquel cilindro plástico afortunadamente nunca mas volvimos a usarlo.

Esa noche lo hicimos una y otra vez hasta hartarnos lo suficiente para quedar de acuerdo y alejarnos de aquel engendro plástico intruso entre nosotros.

Balada para Vos

Cuando yo tenía 15 años y Bariloche no era mas que la provincia donde mi abuela vivia, solía pasear con mi amigo Mariano, a lo largo de la hilera de arboles de frutilla colorada, que yo vislumbraba desde la escotilla trasera del auto de mi padre.

Mariano tenía 17 años y era de Rosario, vivia en el caserón de a lado contiguo al de los abuelos.

Ese verano su madre habia caido enferma y habían tenido que ingresarla al hospital , como la cosa iba para largo , el padre de Mariano decidió enviar a su unico hijo a pasar las vacaciones con su hermano. Un tio solterón introvertido de profesión profesor, que no tenía tiempo ni energias para dedicarselas a un chaval, de manera que el chico cada verano, se veía condenado a vagar por los jardines de ese caserón, persiguiendo lagartijas y tirandole piedras a los gatos.

Fue cuestión de días que nos conocieramos y nos hicieramos inseparables.

Nuestras diversiones no eran nada del otro mundo, el se reía bobo sobre mi acento particular, me llamaba mina gaditana por mi origen y decía que hablaba "suavecito" a pesar del seseo de mi padre inexplicable; preguntaba cosas sobre España y Mèxico mezclados con su tono italianizado y gracioso.

Me enseñó algun par de palabras en lunfardo, a cebar mate y escuchar a Gardel y su Tango
ataviado con su remera eterna del che y una boina, creo que lo hacia verse cómico, mi padre nos daba dinero que el llamaba güita y con una poca comprabamos quilmes.

Cada verano era fantastico, llevaba postales de Rosario y me mostraba fotos de el barrio de la Boca con casas de madera coloridas. Mi padre accedió dos ocasiones y nos llevó a Baires , había oportunidad de caminar por el barrio de san telmo, comer pizza y empanadas de tomate, en los boliches de palermo y Corrientes.

Perseguimos a las palomas frente a la casa rosada, comiamos migas de pan y el obelisco fue testigo de nuestro primer beso; Al morir la tarde emprendiamos el regreso. Desde el avión veiamos Puerto Madero y el Rio de la plata que nunca me pareció tan bonito pero Mariano lo describía tal, que siempre tengo imagenes poeticas sobre ello. Las tardes en Bariloche no eran tan bonitas como en Rosario, según el, y sus ojos se precipitaron los siguientes veranos bajo el filo de mi falda que el insistia en levantar para ver mi bombacha

Me hacían gracias sus palabras lunfardas pero mas nos hacía gracia pensar, que cuando fuera Primavera yo estaria en Invierno, a veces tirados sobre el llano nos restregabamos los ojos una y otra vez viendo al paso nubes grandes de miles de formas y todas las mañanas en esos veranos respirabamos como para comprobar bajo ese cielo, que todo seguia en su sitio. Nunca vi un cielo mas azul que ese.

Nos prometimos el uno al otro que a lo largo de los años nos enviaríamos postales para confirmar que seguiriamos "enganchados", pasaron algunos años y recibi del Barrio de la Boca, de Santa fe, de Córdoba y del la tierra del Fuego, en reciprocidad yo le envié otras cuantas junto con besos despostillados que me guarde a mi regresos atropellados. Después los envios cesaron, por separado y por diferentes razones ninguno envio mas postales.

El volvió años mas tarde en verano a Bariloche yo jamás regresé a causa de mi padre y su trabajo, mi abuelo alguna vez me contó que su madre murió irremediablemente y que la habían enterrado en Recoleta un cementerio renombrado en las afueras de la capital porteña, Mariano se volvió callado y reservado y jamás vi sus ojos aceitunados.

Cuando juega Boca Juniors me acuerdo de el, a veces los dias 28 de cada mes cocino ñoquis en su honor y aun conservo en mi billetera cafe aquellos patacones y una margarita seca que el me dió con esa voz de alocado que decia : ¡Viva! ¡Viva!",los locos que inventaron el Amor;
y un ángel y un soldado y una niña nos dan un valsecito bailador.

Nos sale a saludar la gente linda...Y loco, pero tuyo, ¡qué sé yo!

En los Zapatos del otro

Nadie parece entender de verdad que es la separación en todas sus dimensiones. Ni yo mismo, que las he experimentado en exceso. Me vuelvo práctico.
La cuestión con nosotros es casi como los accidentes, en algún momento del trayecto abandonas el sitio, la victima y sus consecuencias sin dejar mas explicaciones.

Antes de la separación el amor se vive como un malentendido , el amor se acaba a veces y desde fuera se ve siempre como otro gran malentendido que hay que finiquitar en segundos. Quienes nunca se separan viven malentendidos, ya sean felices (por fingir) o infelices (por comodidad).
Allá ellos pero que nadie me venga con cuentos.

Una relación larga, insisto es otra patología. No es ejemplo de salud, comprensión o entendimiento. Decia un teólogo polaco, en Amor religión y política, "la realidad es lo que la gente realmente quiere creer"... el malentendido sostiene esas tres actividades humanas.

Yo nunca duré tanto tiempo con las mujeres en mis relaciones, después de tres divorcios hasta ahora veo las cosas en su justa dimensión: Mi malentendido público mas reciente es que acabo de separarme de Susana, la mujer con quién compartí una intensa vida sexual por mas de tres décadas. Cuando lo digo, otros amigos mios ríen incrédulos porque prácticos como yo, desenchufan el corazón y desactivan a las personas sobre todo a las mujeres que tienen que ver intimamente, nadie vive según nuestra naturaleza masculina una intensa relación con una sola persona.

Pero hoy es mayor mi sorpresa, cuando impávido les cuento que en estos treinta años he vivido 3 divorcios, hasta ahora había tenido a la misma amante, Susana y hoy se han intercambiado los papeles.

Sin parsimonia aparente se ha llevado sus cosas, ha salido por piernas sin dejar rastro de ella. Ha dejado de quererme, sufrió un "cambio de corazón" según ella y ha desenchufado las cosas, ha dejado una nota en la mesa de noche con un a frase sola en letras rojas entrecomilladas - "lo siento, me enamoré"

Debí de haber abusado mas de ella y no de mi confianza. Este malentendido me quema.

La Penúltima de la Fila

Conozco la frase "sábado alegre" .. y es ironía cuando el optimismo no este dentro de mis genes;
aunque no esté contemplado en mi lista ... en medio de la fila podrían pellizcarme en cualquier momento por decir que los sábados mios me lo tomo con humor, no pensé que me tocaría un sitio dentro de este blóg. Por fin llegó mi turno

Decidí que un buen comienzo en esto de las presentaciones seria hacer panfletos o pancartas con mayúsculas en tinta endeleble, sin embargo las ideas no se adhieren aun sean con tinta roja y siendo la penúltima de la fila, mis ideas en fin de semana vuelan dispersas y distraidas en el aire, como locas de atar justo como en aquellas épocas donde afuera de los conventos algunas mujerzuelas abundaban

Las ideas a veces un tanto rebeldes no se prestan para presentaciones cortas al menos para alguien complicado como yo ; Por lo pronto diré que a veces estoy tan bien que debo sentarme a llorar, para dejar salir la alegría porque el optimismo no es algo que me caracterize. Conmigo no es fácil descifrar que es el humor o la risa, menos sus consecuencias. La risa para mi es un acontecimiento mágico inesperado que irrumpe en nuestro bienestar y hace que trascienda frente a nosotros la realidad ordinaria en la cual habitamos.

Reír es un placer pero es un placer fugaz, igual que la felicidad; a veces un poco involuntario, poco se parece a un orgasmo. ese alterado de conciencia al alcance de todos, el antídoto del miedo o de la rigidez.

Incluso cuando es insoportable el desfogue de uno mismo uno ríe, coje, llora o compra. La gente toma toda clase de terapias contra las drogas, contra la depresión, contra el sexo, contra la soledad, yo no soy fanática de la felicidad pero si vamos a insistir en ellas yo mejor escribo.

La vida a veces pesa tanto como si cargaras bolsas, justo a punto de reventarse, esas cosas que arrastras porque pesan tanto, padecen de demencia y reniegan a la menor provocación y creemos que necesitamos asideros en automático e irónicamente, los depresivos son asideros momentáneos como la moda, el fanatismo, las compras de pánico y el amor ... Es mas doloroso conocerte que cumplir con un rol impuesto por la sociedad y no me refiero a conformarse, siempre es bueno buscar ser mejores y sentirnos de ese modo pero sin apego a lo que no tienes y tampoco a lo que no necesitas, así que no amo ir de compras, odio las filas ni soy compradora compulsiva. Yo por eso tengo un blog, me ahorro psicoanálistas; la alegría la he puesto entre comillas en mi vida y el amor entre paréntesis, el sexo seguido de puntos suspensivos sin vales ni promoción.

Quizá es que las cosas de la vida no pesen tanto pero soy exageradita, al menos el ultimo año, menos fuerte y pareciera que he estado formada y confundida entre tanto barullo y vitrina es difícil entender. Algunos pasan e intentan colarse por el frente o meterse con carritos llenos aprovechándose del aspecto de una, pero yo suelo ser muy práctica en esos menesteres y seguro que me he ganado a pulso miraditas o puñetazos por ser tan clara o transparente.

No suelo quejarme tanto, digo lo que me gusta y lo que no me gusta, mas bien la circunstancia es que digo las cosas de golpe y porrazo, los que se cuelan se hacen los que no miran y mantienen su puesta con indiferente frialdad otros se siguen de frente con mala educación, y entre que el alboroto continua hasta alguien de pronto pone orden o serena todo

Por azares del destino y sin pretensión este sitio me abrió sus puertas y yo vine volando como si estuviera de oferta en pleno sábado. Creo que ha sido un buen comienzo venir a merodear por aquí puesto que la rutina y mi tiempo se han confabulado y solo en sábado puedo disfrutar de libertad. Las Palabras que me definen son tantas y ninguna casi como artículos de supermercado pasados por el lector electrónico: rara,dedicada, poeta hipocondriaca, simple, explosiva, respondona, serena, ciclotímica, radical, hereje,física complicada, sensible,aspera, lujuriosa, mordaz, directa, culta, selectiva, compulsiva, visual,delicada, alivianada, parca, impaciente, loca,rítmica, sentidita, sexual, neura, kitsch, cursi, mimada, caprichosa, cursi, inteligente, intensa, ordenada, sutil, sincera,ezquizofrenica, sensible, miedosa, parcial, insaciable, divertida, diestra,objetiva, artística y rara

contabilizados los artículos, eso es todo, creo que no se me ha pasado nada.

Antes de engancharme a un nuevo anzuelo, olvido quitarme siempre el otro que tengo encarnizado ya a la piel y por eso supongo que mis ultimas relaciones no han funcionado, aun no decido si lo arranco o llamo a un cirujano con tino preciso, he ahí la consecuencia de lo que escribo, de mis amores perdidos extraviada entre los artículos contabilizados aun no hallo la brújula, el antídoto, el mapa o al pelmazo. La vida en general es como el supermercado, lenta, incomoda y a veces llena de cosas insoportables como el tedio, el tiempo, la soledad y el vacio.

En cuenta letras no creo ser tan distraida o despiste como en el amor ...me hago mala promoción, soy mezquina con esta presentación, pero hoy no pienso si vivo en blanco y negro o si sueño a technicolor, mis post no van con "sabado corto" me extiendo, me diluyo, a veces olvido mi dislexia cambio o sustituyo letras.

Por algo estoy seguro en sábado en la fila de Cuenta letras.

Besiu Beaucop.